Superadas las fases iniciales de prefabricación estándar de elementos de hormigón con un planteamiento rígido, en los últimos años hay una tendencia clara hacia la industrialización global en construcción con su evidente reflejo en los elementos prefabricados de hormigón.
En esos avances, un factor significativo ha sido la flexibilidad, que ha dado pie a, por un lado, abrir el abanico de posibles aplicaciones y, por otro lado, a aumentar de forma significativa los valores añadidos a exigir a estos elementos estructurales. Entre estos se encuentra: los aspectos estéticos, económicos, etc. Todo ello ha hecho que cada vez sea una situación más utilizada, tanto por proyectistas como por constructores.
El objetivo de la jornada es mostrar los límites actuales en este campo en el ámbito nacional, mostrando diversas experiencias pioneras por un grupo de profesionales y empresas innovadoras en esta dirección.